Hoy el recuerdo de mi abuelo se hace aún más fuerte. Él deseaba
verme nacer, tocarme, sentirme, pero la vida a veces no te concede lo que
intensamente deseas. Tras una jornada dura de trabajo en el subsuelo (como
minero) un incidente le postró durante 10 años en una silla. Ahora él está
presente en mí, en mis acciones, en mis lágrimas. Lágrimas de fuerza y valentía
que se derraman por mi rostro con la sensación de su eterna presencia.
Por esto, vivo intensamente la noticia en los
que 33 Mineros hoy verán la luz, la luz de la esperanza, la luz que les
acerca a su familia, la luz que durante 65 días se ha teñido de gris. Hoy
aunque este nublado, llueva o truene, veré a mi abuelo, reflejado en los ojos
llorosos de estas personas que piden a gritos ver la luz.
DIOS ESTA PRESENTE, QUE MAS PRUEBA QUE ÉSTA, NO FLAQUEEN HERMANOS MINEROS, QUEDA POQUITO QUE DIOS LOS ACOMPAÑE Y PUEDAN SALIR DE ESA PROFUNDIDAD SANOS Y SALVOS PARA EL BIEN DE TODA SU FAMILIA, TODO CHILE Y EL MUNDO ENTERO QUE RUEGAN POR UDS.
TAMBIEN QUIERO MANDARLES UN GRAN SALUDO A TODOS ESOS PROFESIONALES QUE ESTAN TRABAJANDO CON ESAS MAQUINAS TAN MILAGROSAS, QUE ESAS MENTES SIGAN ACTUANDO JUNTO AL SEÑOR MUCHAS BENDICIONES PARA TODOS...
Hermano, mi lindo hermano, quiero contarte una historia, Son cosas que a mí me marcan, desde que tengo memoria. Nuestro padre era un minero, de esos que pelan la espalda. Mi madre cocinando en leña, haciendo magia en la olla, Lavando la ropa vieja, en batea sin más queja, Con sus pies en la humedad, pidiéndole a dios clemencia.
No tuve casa y jardín, menos casa para el perro, Mi juguete era un trompo, que encontré en el desierto. Comíamos lo que había, charquicán, porotos muchos, Mi viejo hijo de minero, siguió por el mismo rumbo.
Hoy recuerdo con angustia, la noche que él se fue, Se nos hiso tira el alma, al ver como sufrió el, Se enfermo de los pulmones, silicosis nos dijeron, No aguanto´ tanto trabajo, tanto esfuerzo de mi viejo.
Había que apechugar, los estudios al olvido, Yo me puse a trabajar, pues el patrón me lo dijo, Tenía solo trece años, pero era muy preciso, Que fuera el hombre de casa, aunque no tenía hijos.
Así pasaron los años, trabajando sin descanso, Mi madre murió también, mas quedaste tú mi hermano, Mira soy un hombre viejo, pues ya cumplí los cuarenta, Estoy muriendo mi hermano, por mis pulmones de piedra.
La mina sigue brindando, al patrón mucha riqueza, Me acostumbre bajo tierra, y ahí donde voy sin queja, Hermano, mi lindo hermano, un consejo yo te doy, Estudia, no hagas caso lo que te diga el patrón. * * * F I N * * *
Les sugiero analizar trasladar mineros de Lota especialistas en Reforzamientos de Tuneles y rescates en las condiciones que se estan dando en la mina siniestrada.
Hoy el recuerdo de mi abuelo se hace aún más fuerte. Él deseaba verme nacer, tocarme, sentirme, pero la vida a veces no te concede lo que intensamente deseas. Tras una jornada dura de trabajo en el subsuelo (como minero) un incidente le postró durante 10 años en una silla. Ahora él está presente en mí, en mis acciones, en mis lágrimas. Lágrimas de fuerza y valentía que se derraman por mi rostro con la sensación de su eterna presencia.
Por esto, vivo intensamente la noticia en los que 33 Mineros hoy verán la luz, la luz de la esperanza, la luz que les acerca a su familia, la luz que durante 65 días se ha teñido de gris. Hoy aunque este nublado, llueva o truene, veré a mi abuelo, reflejado en los ojos llorosos de estas personas que piden a gritos ver la luz.
DIOS ESTA PRESENTE, QUE MAS PRUEBA QUE ÉSTA, NO FLAQUEEN HERMANOS MINEROS, QUEDA POQUITO QUE DIOS LOS ACOMPAÑE Y PUEDAN SALIR DE ESA PROFUNDIDAD SANOS Y SALVOS PARA EL BIEN DE TODA SU FAMILIA, TODO CHILE Y EL MUNDO ENTERO QUE RUEGAN POR UDS.
TAMBIEN QUIERO MANDARLES UN GRAN SALUDO A TODOS ESOS PROFESIONALES QUE ESTAN TRABAJANDO CON ESAS MAQUINAS TAN MILAGROSAS, QUE ESAS MENTES SIGAN ACTUANDO JUNTO AL SEÑOR MUCHAS BENDICIONES PARA TODOS...
Hermano, mi lindo hermano, quiero contarte una historia,
Son cosas que a mí me marcan, desde que tengo memoria.
Nuestro padre era un minero, de esos que pelan la espalda.
Mi madre cocinando en leña, haciendo magia en la olla,
Lavando la ropa vieja, en batea sin más queja,
Con sus pies en la humedad, pidiéndole a dios clemencia.
No tuve casa y jardín, menos casa para el perro,
Mi juguete era un trompo, que encontré en el desierto.
Comíamos lo que había, charquicán, porotos muchos,
Mi viejo hijo de minero, siguió por el mismo rumbo.
Hoy recuerdo con angustia, la noche que él se fue,
Se nos hiso tira el alma, al ver como sufrió el,
Se enfermo de los pulmones, silicosis nos dijeron,
No aguanto´ tanto trabajo, tanto esfuerzo de mi viejo.
Había que apechugar, los estudios al olvido,
Yo me puse a trabajar, pues el patrón me lo dijo,
Tenía solo trece años, pero era muy preciso,
Que fuera el hombre de casa, aunque no tenía hijos.
Así pasaron los años, trabajando sin descanso,
Mi madre murió también, mas quedaste tú mi hermano,
Mira soy un hombre viejo, pues ya cumplí los cuarenta,
Estoy muriendo mi hermano, por mis pulmones de piedra.
La mina sigue brindando, al patrón mucha riqueza,
Me acostumbre bajo tierra, y ahí donde voy sin queja,
Hermano, mi lindo hermano, un consejo yo te doy,
Estudia, no hagas caso lo que te diga el patrón.
* * * F I N * * *
Les sugiero analizar trasladar mineros de Lota especialistas en Reforzamientos de Tuneles y rescates en las condiciones que se estan dando en la mina siniestrada.
Gustavo Mesias A.